Cristina Carvallo

Product Experience Creando la primera comunidad de videojuegos para niños, un lugar de diversión segura sólo para niños

10 de febrero de 2023

Adicción a los videojuegos.

Un niño NO se hace adicto por iniciar el contacto con los videojuegos desde 1 a 2 horas diarias, y aun menos probable, afectará salud mental si el videojuego entra en un plan supervisado y controlado, al igual que sus otras actividades. Para un niño el jugar videojuegos debe ser una actividad más, no es la única, ni tampoco debe remplazar otras actividades importantes en su desarrollo en la vida real.

Papá, Mamá, quiero jugar videojuegos.

Y cuando nace esta pregunta, como papás, se nos cruzan miles de cosas como: "después cómo le quito el juego", ¿cómo hago que respete tiempos?, ¿se perderán las relaciones familiares?, "se va a quedar pegado a la pantalla", ¿se obsesionará con las redes sociales?, ¿afectará su rendimiento académico?, ¿olvidará sus actividades cotidianas?, "se va a aislar", ¿se verá afectada su vida diaria?, ¿se pondrá intenso y se hará adicto a los videojuegos?


¿Qué es la adicción a los videojuegos?


La Organización Mundial de la Salud (OMS) reconoce desde este año la adicción a los videojuegos/juegos digitales como un desorden mental/desorden de salud/trastorno adictivo al incluirla dentro de su Clasificación Internacional de Enfermedades (CIE-11). A su vez, especialistas mencionan que la adicción en millones de jugadores se caracteriza por el uso diferenciando (el uso que es distinto a la dependencia y otro a la adicción), si no, los jugadores de e-sports enfocados en la habilidad del jugador no existirían en países como Reino Unido y Corea del Sur. 

La adicción en los videojuegos se observa principalmente en adultos, pero es cierto que puede presentarse desde los de edad más temprana si no se cuida el entorno en donde sucede el videojuego del niño.


Síntomas de adicción a los videojuegos


De acuerdo al Dr. Mark D. Griffiths psicólogo inglés que se enfoca en el campo de las adicciones conductuales, personas adictas, el trastorno del juego, la adicción a los juegos; entre otros, explica que, la adicción a los videojuegos necesita sustentarse en tres cuestiones fundamentales: ¿qué es la adicción?, ¿existe la adicción a los videojuegos? y, si existe la adicción a los videojuegos, ¿a qué es adicta realmente la gente o los niños?

El autor habla de que en caso de que exista adicción a videojuegos, son conductas caracterizadas por varios componentes, criterios y áreas importantes hacia la adicción a los juegos digitales.


1. Los videojuegos se convierten en la actividad MÁS importante de la persona, domina sus pensamientos, sentimientos o acciones con el riesgo de desarrollar déficit de atención (aún cuando el niño no esté jugando únicamente piensa en la próxima vez que jugará).


2. Su estado de ánimo cambia, hablando que tenga experiencias subjetivas a consecuencia de estar en el juego, le da un sentimiento detonante de realización que a la vez puede usarse como escape. Es poco tolerante para retrasar el uso del juego y cada vez necesita más tiempo para conseguir el efecto de cambio en su estado de ánimo, por lo que se ve un incremento en las horas dedicadas al juego.


3. Irritabilidad. Cuando deja de jugar videojuegos un jugador adicto, empiezan los síntomas de abstinencia y su estado emocional cambia drásticamente. Esto puede ocasionarle actitudes o conductas desproporcionadas, que tienen lugar cuando se deja de jugar o se le reduce el tiempo.


4. Aumentan los conflictos en su entorno y en realizar otras actividades (tareas extra-escolares, relaciones familiares, amigos y la pérdida de habilidades sociales) incluyendo conflictos personales como pérdida de control; ocasionado por el pasar demasiado tiempo con el videojuego. Las recaídas hacia las mismas actitudes después de un periodo de control, también son síntoma, así como el descuido de las obligaciones diarias.


¿Se puede prevenir la adicción a los videojuegos?


La respuesta corta y simple, SI.


Pero es una tarea que implica el seguimiento como padres de familia en decidir qué papel jugará el videojuego en la vida de nuestros hijos. Aquí te dejamos algunos tips para evitar la adicción a videojuegos y el comportamiento agresivo.


1. ¿Cuántas horas de juego puede jugar mi hijo?

Desde distintas investigaciones que previenen el juego persistente y el potencial adictivo de los videojuegos (y antes de que pueda caer en entrar en un estado en donde se pierde el enfoque), se sugieren desde 2 horas diarias, hasta máximo 21 hrs semanales. 


2. ¿A qué edad puede mi hijo empezar a jugar videojuegos?

Lo primero que sugerimos es, si tu hijo no presenta el interés, no le presentes el uso de los videojuegos. El videojuego es una actividad que debe nacer desde el interés de los niños y no hace falta modificar sus actividades diarias. Lo usual es que desde los 6 años inicien por presentar este interés y desde ahí inicia el acompañamiento y plan para integrar el videojuego dentro de su rutina y actividades semanales, como una actividad más para evitar trastornos adictivos (aparte del football, actividades académicas, el ballet, la pintura, la guitarra, actividad física, actividades de ocio, etc.).


3. Las experiencias o juegos que puede jugar.

Las experiencias y juegos con los que interactúa tu hijo también son importantes dado que dependiendo de el juego y en caso de que no sea apto a su edad, puede impactar en los estados de ánimo que mencionamos con anterioridad. Si un juego es demasiado simple, el niño se va a aburrir y no le generará ningún reto, ocasionando pérdida de interés y desaprovechando esta actividad que potencialmente pueda ser positiva en su desarrollo. Si un juego es demasiado competitivo, complicado o de terror, generará estrés y frustración en el niño, generando un efecto negativo.

Para conocer qué juegos son aptos para mi hijo puedes buscarlos en estas dos herramientas que comparten la clasificación. ESRB y Common sense media.


4. ¿Cuáles son los controles parentales necesarios?

El mejor control parental es el acompañamiento de nuestro hijo. Buscando observar cómo y qué papel juega el videojuego en la vida de los hijos para evitar un desarrollo de déficit de atención o algún comportamiento adictivo, conocer a través del diálogo y curiosidad el entendimiento de lo que está jugando y a su vez por que lo está jugando (le interesa o es lo que escuchó que está de moda en su escuela y en sus relaciones sociales). Claro, hay otros controles parentales que hablan de la seguridad y de jugar en un lugar protegido, que compartiremos más adelante para evitar adicciones tecnológicas y la finalidad de distinguir de escenarios fantasiosos y la vida real. 


Conclusión ¿se puede ser adicto a los videojuegos?


Un niño NO se va a hacer adicto por iniciar el contacto con los videojuegos desde 1 a 2 horas diarias, y aun menos probable, afectará salud mental si el videojuego entra en un plan supervisado y controlado, al igual que sus otras actividades. Para un niño el jugar videojuegos debe ser una actividad más, no es la única, ni tampoco debe remplazar otras actividades importantes en su desarrollo en la vida real.

En su plan semanal está el asistir a la escuela, ir al football, la pintura, el ballet, tocar un instrumento, tareas escolares, salir a jugar al parque y jugar videojuegos con la finalidad de cuidar su salud física y salud mental.

Como padres hay que lograr que el jugar videojuegos entre en la rutina diaria y semanal, definiendo tiempos y momentos sin que afecte su vida personal; así cuidamos que no caiga en un extremo de juegos de azar en donde sea su única actividad y exista el riesgo de adicción. Al estar atentos a través de la observación y conversación conoceremos qué actitudes o comportamientos están entrando en conflicto y habrá que tomar otras medidas para la interacción. Cada niño es distinto, y el mundo ideal de esa interacción sucederá en cada casa.

 

Referencias: https://www.researchgate.net/publication/273951321_ADICCION_A_LOS_VIDEOJUEGOS_UNA_REVISION_DE_LA_LITERATURA

Papá, Mamá, quiero jugar videojuegos.

Y cuando nace esta pregunta, como papás, se nos cruzan miles de cosas como: "después cómo le quito el juego", ¿cómo hago que respete tiempos?, ¿se perderán las relaciones familiares?, "se va a quedar pegado a la pantalla", ¿se obsesionará con las redes sociales?, ¿afectará su rendimiento académico?, ¿olvidará sus actividades cotidianas?, "se va a aislar", ¿se verá afectada su vida diaria?, ¿se pondrá intenso y se hará adicto a los videojuegos?


¿Qué es la adicción a los videojuegos?


La Organización Mundial de la Salud (OMS) reconoce desde este año la adicción a los videojuegos/juegos digitales como un desorden mental/desorden de salud/trastorno adictivo al incluirla dentro de su Clasificación Internacional de Enfermedades (CIE-11). A su vez, especialistas mencionan que la adicción en millones de jugadores se caracteriza por el uso diferenciando (el uso que es distinto a la dependencia y otro a la adicción), si no, los jugadores de e-sports enfocados en la habilidad del jugador no existirían en países como Reino Unido y Corea del Sur. 

La adicción en los videojuegos se observa principalmente en adultos, pero es cierto que puede presentarse desde los de edad más temprana si no se cuida el entorno en donde sucede el videojuego del niño.


Síntomas de adicción a los videojuegos


De acuerdo al Dr. Mark D. Griffiths psicólogo inglés que se enfoca en el campo de las adicciones conductuales, personas adictas, el trastorno del juego, la adicción a los juegos; entre otros, explica que, la adicción a los videojuegos necesita sustentarse en tres cuestiones fundamentales: ¿qué es la adicción?, ¿existe la adicción a los videojuegos? y, si existe la adicción a los videojuegos, ¿a qué es adicta realmente la gente o los niños?

El autor habla de que en caso de que exista adicción a videojuegos, son conductas caracterizadas por varios componentes, criterios y áreas importantes hacia la adicción a los juegos digitales.


1. Los videojuegos se convierten en la actividad MÁS importante de la persona, domina sus pensamientos, sentimientos o acciones con el riesgo de desarrollar déficit de atención (aún cuando el niño no esté jugando únicamente piensa en la próxima vez que jugará).


2. Su estado de ánimo cambia, hablando que tenga experiencias subjetivas a consecuencia de estar en el juego, le da un sentimiento detonante de realización que a la vez puede usarse como escape. Es poco tolerante para retrasar el uso del juego y cada vez necesita más tiempo para conseguir el efecto de cambio en su estado de ánimo, por lo que se ve un incremento en las horas dedicadas al juego.


3. Irritabilidad. Cuando deja de jugar videojuegos un jugador adicto, empiezan los síntomas de abstinencia y su estado emocional cambia drásticamente. Esto puede ocasionarle actitudes o conductas desproporcionadas, que tienen lugar cuando se deja de jugar o se le reduce el tiempo.


4. Aumentan los conflictos en su entorno y en realizar otras actividades (tareas extra-escolares, relaciones familiares, amigos y la pérdida de habilidades sociales) incluyendo conflictos personales como pérdida de control; ocasionado por el pasar demasiado tiempo con el videojuego. Las recaídas hacia las mismas actitudes después de un periodo de control, también son síntoma, así como el descuido de las obligaciones diarias.


¿Se puede prevenir la adicción a los videojuegos?


La respuesta corta y simple, SI.


Pero es una tarea que implica el seguimiento como padres de familia en decidir qué papel jugará el videojuego en la vida de nuestros hijos. Aquí te dejamos algunos tips para evitar la adicción a videojuegos y el comportamiento agresivo.


1. ¿Cuántas horas de juego puede jugar mi hijo?

Desde distintas investigaciones que previenen el juego persistente y el potencial adictivo de los videojuegos (y antes de que pueda caer en entrar en un estado en donde se pierde el enfoque), se sugieren desde 2 horas diarias, hasta máximo 21 hrs semanales. 


2. ¿A qué edad puede mi hijo empezar a jugar videojuegos?

Lo primero que sugerimos es, si tu hijo no presenta el interés, no le presentes el uso de los videojuegos. El videojuego es una actividad que debe nacer desde el interés de los niños y no hace falta modificar sus actividades diarias. Lo usual es que desde los 6 años inicien por presentar este interés y desde ahí inicia el acompañamiento y plan para integrar el videojuego dentro de su rutina y actividades semanales, como una actividad más para evitar trastornos adictivos (aparte del football, actividades académicas, el ballet, la pintura, la guitarra, actividad física, actividades de ocio, etc.).


3. Las experiencias o juegos que puede jugar.

Las experiencias y juegos con los que interactúa tu hijo también son importantes dado que dependiendo de el juego y en caso de que no sea apto a su edad, puede impactar en los estados de ánimo que mencionamos con anterioridad. Si un juego es demasiado simple, el niño se va a aburrir y no le generará ningún reto, ocasionando pérdida de interés y desaprovechando esta actividad que potencialmente pueda ser positiva en su desarrollo. Si un juego es demasiado competitivo, complicado o de terror, generará estrés y frustración en el niño, generando un efecto negativo.

Para conocer qué juegos son aptos para mi hijo puedes buscarlos en estas dos herramientas que comparten la clasificación. ESRB y Common sense media.


4. ¿Cuáles son los controles parentales necesarios?

El mejor control parental es el acompañamiento de nuestro hijo. Buscando observar cómo y qué papel juega el videojuego en la vida de los hijos para evitar un desarrollo de déficit de atención o algún comportamiento adictivo, conocer a través del diálogo y curiosidad el entendimiento de lo que está jugando y a su vez por que lo está jugando (le interesa o es lo que escuchó que está de moda en su escuela y en sus relaciones sociales). Claro, hay otros controles parentales que hablan de la seguridad y de jugar en un lugar protegido, que compartiremos más adelante para evitar adicciones tecnológicas y la finalidad de distinguir de escenarios fantasiosos y la vida real. 


Conclusión ¿se puede ser adicto a los videojuegos?


Un niño NO se va a hacer adicto por iniciar el contacto con los videojuegos desde 1 a 2 horas diarias, y aun menos probable, afectará salud mental si el videojuego entra en un plan supervisado y controlado, al igual que sus otras actividades. Para un niño el jugar videojuegos debe ser una actividad más, no es la única, ni tampoco debe remplazar otras actividades importantes en su desarrollo en la vida real.

En su plan semanal está el asistir a la escuela, ir al football, la pintura, el ballet, tocar un instrumento, tareas escolares, salir a jugar al parque y jugar videojuegos con la finalidad de cuidar su salud física y salud mental.

Como padres hay que lograr que el jugar videojuegos entre en la rutina diaria y semanal, definiendo tiempos y momentos sin que afecte su vida personal; así cuidamos que no caiga en un extremo de juegos de azar en donde sea su única actividad y exista el riesgo de adicción. Al estar atentos a través de la observación y conversación conoceremos qué actitudes o comportamientos están entrando en conflicto y habrá que tomar otras medidas para la interacción. Cada niño es distinto, y el mundo ideal de esa interacción sucederá en cada casa.

 

Referencias: https://www.researchgate.net/publication/273951321_ADICCION_A_LOS_VIDEOJUEGOS_UNA_REVISION_DE_LA_LITERATURA

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